El bolso para la estadía
Separá lo que tu perro usa habitualmente y etiquetá sus cosas. Consultá cuáles puede recibir el cuidador: un juguete o una manta pueden requerir acuerdos especiales si el espacio se comparte con otros perros.
- Alimento habitual para toda la estadía, con las porciones y horarios por escrito.
- Correa, collar o pretal que use habitualmente y su identificación.
- Cama o manta, si acordaron llevarla.
- Accesorios de alimentación y juguetes, según lo conversado.
- Documentación sanitaria disponible e indicaciones veterinarias que correspondan.
- Medicación únicamente con sus instrucciones profesionales vigentes y la aceptación previa del cuidador.
Una ficha de rutina que otra persona pueda seguir
Escribí instrucciones concretas. En lugar de “come a la mañana”, indicá horario y porción. En lugar de “sale bastante”, contá cuántos paseos hace, qué recorridos tolera y qué situaciones necesitan atención.
Anotá también dónde suele dormir, cuánto tiempo está acostumbrado a quedarse solo y cómo se lleva con otros animales. Explicá los miedos, hábitos o antecedentes relevantes sin minimizarlos: el cuidador necesita información completa para evaluar si puede recibirlo.
- Horarios y cantidades de comida.
- Rutina de paseos y descanso.
- Comportamiento con personas y otros animales.
- Cosas que debe evitar y necesidades particulares.
- Veterinaria habitual y contacto alternativo autorizado.
Qué acordar para la entrega y las novedades
Confirmá la hora, el lugar y quién entrega y retira al perro. Avisá cualquier cambio con anticipación y dejá un contacto alternativo para imprevistos. Acordá también la frecuencia de las novedades durante la estadía.
Si reservaste por DePerritos, el chat se habilita cuando la reserva está confirmada después del pago. Usalo para dejar los acuerdos disponibles para ambas partes. Ante una incidencia, podés usar el canal de soporte y los reportes de la plataforma.
Una última revisión al retirarlo
Revisá sus pertenencias con la misma lista y preguntá cómo fueron la alimentación, los paseos y el descanso. Si se modificó algo de la rutina o hubo un imprevisto, pedí los detalles para continuar el cuidado en casa.
Después de una estadía completada, compartí una reseña sobre tu experiencia concreta. Esa información ayuda a otras familias a comparar perfiles y entender qué pueden esperar del servicio.